jueves, 26 de julio de 2012

Cambio de domicilio

Me estoy cambiando de casa y al hilo de los arreglos y mudanzas (en estas semanas todo se hace muy cuesta arriba) leo esto:

La casa es como un niño pequeño, que vas viendo crecer, sacar fuerza y personalidad y cogiéndole mucho cariño. Te desesperará, te dará alegrías y te absorberá en todo momento. Pero luego te lo va a agradecer enormemente porque te dará independencia, calor de hogar y siempre, siempre tendrá la puerta abierta para ti. Tómatelo con calma que el principio siempre es agotador, siempre pide más, nunca ves el fin y aparecen siempre problemas de última hora.

Un consejo: hazle fotos de antes, durante y después. En todas sus fases, porque así, cuando estés desesperado las verás y te darás cuenta que has avanzado mucho. 
Eso es como en la montaña, cuando estás cansado y ves lo lejos que queda la cima y crees que nunca llegarás....hasta que ves hacia abajo todo lo que has andado y entonces te das cuenta que no queda nada, que si has llegado hasta allí vas a poder con lo que te echen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario