viernes, 20 de enero de 2012

Otro vídeo

Murciélagos

FAO has released a new publication manual on bats entitled ?Investigating the Role of Bats in Emerging Zoonoses:  Balancing Ecology, Conservation and Public Health Interest.?

The manual is directed at epidemiologists, wildlife officials, farmers, livestock veterinarians, zoologists or other professionals who may be coming in contact with bats through their work.  This may be of interest to those subscribed to the WildList.

Please find below a few links to more information including an article published by FAO, an article in the New Agriculturist, and the link to the bat manual itself.

Una de peces...

La reconquista del Besaya por parte del salmón ha sido lenta y muy silenciosa. Quizá al ritmo con que se ha ido recuperando la degradación de sus aguas hasta el punto de que ochenta, noventa años después de verse los últimos ejemplares por aquel río, una decena de parejas reproductoras hayan colonizado sus aguas. En el Saja hasta Puente San Miguel, y en el Besaya hasta Iguña. Y no es una presencia simbólica pues en su mayoría se trata, según la consejería de Ganadería, de ejemplares salvajes, de salmones que han remontado el curso del río porque vieron posibilidades de prosperar aguas arriba.
El director general de Medio Ambiente, Emilio Flor, confía en que la aparición de salmones responda al saneamiento y depuración realizados en la zona. «La mejora de la calidad de las aguas está siendo cada vez más notoria por la entrada en funcionamiento de depuradores de estaciones depuradoras de aguas residuales». Aunque también asegura que el hecho de que los años anteriores hayan sido húmedos ha facilitado el desove. «Parece que este año va a ser más seco de lo habitual. Si no mejora para primavera, vamos a tener problemas».
En el curso del Besaya el salmón ha llegado hasta donde físicamente le ha sido posible remontar el río: hasta la presa de La Serna, unos veinte kilómetros aguas arriba de Torrelavega. Los obstáculos anteriores de Caldas, Somahoz, El Manco y Las Fraguas los franqueó gracias a las escalas que se hicieron para que truchas, y ahora salmones, salven dichos escollos, alguno de ellos de hasta nueve metros de altura. «Lo más reciente es la presencia del salmón en este río. Han llegado hasta Iguña», señalan desde la consejería, hasta contabilizar este invierno en sus aguas «ocho o diez parejas reproductoras». Un mundo, comparado con la nada que había hace cuatro inviernos, pero una escama como para pensar en que esa recuperación puede abrir la veda del salmón en el Besaya a corto o medio plazo. Ni aún en el hipotético caso de que se mantuviera tal ritmo de repoblación. Es más, «ni siquiera en un horizonte de diez o quince años», entre otras cosas porque esta pesquería es cada año menos sostenible. Y su gestión, como apuntan fuentes de la Consejería, «raya con lo kafkiano, pues se permite pescarle justo cuanto entra a desovar, y si se le captura no dejamos que hagan las puestas que dan continuidad a la especie».
Los pescadores
Los pescadores se mantienen cautos a la hora de evaluar la nueva situación. Desde la Sociedad Cántabra de Fomento de Caza y Peca tienen claro que ha sido la mejora de las aguas lo que ha traído consigo la aparición de esta especie. «No es el primer año que ocurre», afirma José María Gómez Oviedo, uno de sus representantes. «Tenemos constancia de que viene sucediendo desde hace unos años, en los que se han ido viendo salmones, tanto en el Saja como en el Besaya; debajo de la presa de Caldas y de la de Firestone, en Torres», aunque los de ahora son salvajes. Para esta sociedad, la mejor manera de gestionar esta nueva realidad pasa por que la zona continúe cerrada a la pesca, pero siempre y cuando se realice un seguimiento del asunto por parte de la Administración. Y sólo una vez que se haya comprobado que los salmones tienen una micromarca que asegure que forman parte de las repoblaciones -y que se aclare si llegan a desovar y a reproducirse durante la próxima primavera-, «empezar a pensar en una gestión de pesca, aunque sea experimental, porque el pescador legal es también un garante de la vigilancia del río», sostiene Gómez.
En esta línea, muchos pescadores afirman que la presencia de salmones es la respuesta de esta especie a la mejoría en la salud de las aguas del Besaya. Y afirman que se trataría de salmones salvajes del Pas, río que desemboca muy cerca del Saja Besaya y cuyos pobladores se habrían transferido a las aguas «más depuradas» de este último río.
Lo leo aquí:
http://www.eldiariomontanes.es/v/20120119/cantabria/salmones-llegan-hasta-iguna-20120119.html

martes, 10 de enero de 2012

La Asociación Herpetológica Española denuncia el uso sensacionalista y recreativo que se hace de los animales en el programa emitido por la cadena de televisión Cuatro “La Selva en Casa”

La televisión es un medio de comunicación que se caracteriza por su capacidad para transmitir diferentes contenidos masivamente a la sociedad. Por ello, las personas encargadas de la programación de televisión deberían ser responsables de los programas que se emiten, especialmente si se trata de programas con aspiraciones mínimamente educativas.

El acercamiento de la naturaleza a la sociedad mediante la realización y emisión de reportajes o documentales es una actitud de gran valor, al contribuir a educar a una sociedad cada vez más alejada de su entorno natural, que parece empeñada insistentemente en adoptar un punto de vista antropocéntrico y extremadamente utilitarista de su entorno. Así, este acercamiento proporciona conocimientos que quizás de otro modo no estarían al alcance de numerosas personas y favorece el desarrollo de una actitud más respetuosa y sensibilizada hacia la biodiversidad que nos rodea. Sin embargo, no todos los programas que versan sobre la vida silvestre cumplen con estos fines.





Desde el día 25/12/2011 el canal de televisión Cuatro emite un nuevo programa titulado “La Selva en Casa”. A juzgar por los dos episodios emitidos hasta el momento, este programa ignora cualquier finalidad educativa ya que, hasta donde se ha podido comprobar, no presenta una estructura clara ni responde a una temática concreta, pareciendo ser una amalgama de imágenes grabadas en distintas localidades de nuestra geografía. Además, la información sobre nuestra fauna es extremadamente escasa (con lo que recae todo el protagonismo sobre el presentador) y, lo que es más grave, errónea en algunos casos. Afirmaciones como que la especie Vipera seoanei se encuentra fundamentalmente en Cantabria (cuando se distribuye por toda la Cordillera Cantábrica, Galicia y oeste de Zamora, alcanzando incluso el noroeste de Navarra) y habita cuevas (cuando ocupa una gran variedad de medios arbustivos), que el urodelo Salamandra salamandra “echa bebés chiquititos” (ignorando por completo las poblaciones ovovivíparas, cuyas larvas sí sufren el proceso de metamorfosis), vive en rocas pegadas a ríos o estanques (cuando su capacidad de dispersión es notable) y es tratada por los agricultores “como si fueran princesas” (cuando tradicionalmente tanto los agricultores como los pastores han matado con saña tanto a las larvas como a los adultos de S. salamandra por considerarlos venenosos), que se puede identificar una especie de víbora por cómo ataca, que una subespecie de víbora es “víbora seoanei que vive en una cueva”, que las serpientes “ven, oyen y todo por la lengua” (cuando sólo es exclusivamente un órgano quimiorreceptor), que las víboras “van por lo que es el calor” (aún aceptando que esta afirmación pueda tener base, pierde toda la razón cuando lo que se está haciendo es acosar un ejemplar con la empuñadura de un gancho para manipular ofidios), que las serpientes dislocan la mandíbula para ingerir sus presas (ignorando por completo las complejas modificaciones que ha sufrido el cráneo y la mandíbula de los ofidios a lo largo de su historia evolutiva) o que los dientes de las víboras se mueven alternativamente de manera independiente son sólo algunos ejemplos de esos casos de información errónea que se pueden encontrar en los dos episodios de “La Selva en Casa” emitidos hasta la fecha y que, por inocentes que puedan parecer, tienen graves consecuencias al confundir a los espectadores y al contribuir a fijar mitos en la sociedad.

Aunque sería una ingenuidad asumir que los programas sobre la naturaleza se graban directamente en el medio natural sin ninguna manipulación, ello no exime de que las especies o los comportamientos objetos de la grabación correspondan a especies presentes en el área geográfica donde el programa se localiza o a comportamientos que se puedan encontrar en la naturaleza. En este sentido, el programa “La Selva en Casa” representa un fraude al espectador, ya que en el segundo episodio emitido se intenta describir algunas características de la víbora hocicuda, Vipera latastei, especie distribuida por casi toda la Península Ibérica (excepto en su extremo septentrional) y norte de África, cuando las imágenes muestran un ejemplar (macho, no hembra, como dice el presentador) de víbora cornuda, Vipera ammodytes, distribuida desde el sur de Austria y noreste de Italia hasta los Balcanes y claramente diferenciable de V. latastei por presentar un apéndice sobre el hocico dirigido hacia delante y formado por más de siete escamas apicales. Junto a la evidente falta de ética que el uso de una especie no autóctona representa y la confusión que ello supone para el espectador, la grabación de un ejemplar de V. ammodytes plantea otras cuestiones: ¿fue el ejemplar objeto de venta legal o ilegal?; ¿cuál es su estado sanitario? (aspecto importante para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas); ¿cuenta el equipo responsable del programa con las autorizaciones correspondientes para la posesión y manipulación de una especie exótica y venenosa? Estos aspectos redundan en la falta de ética y de responsabilidad hacia el entorno de la que hace gala el equipo responsable del programa.

Si entre los objetivos de cualquier programa de divulgación se encuentra, junto a proporcionar información objetiva, imbuir a los espectadores de una actitud más educada hacia su entorno, “La Selva en Casa” también fracasa en este sentido. Sólo da pábulo a un presentador que trata a los animales que maneja y que pretende presentar al espectador como objetos de circo en una línea claramente sensacionalista. Además, esta actitud es muy peligrosa, ya que puede hacer que los espectadores adopten una actitud errónea hacia los animales. Debemos tener en cuenta que se trata de organismos vivos, susceptibles de sufrir estrés y enfermedades infecciosas, sin contar que la alteración del hábitat puede ser muy importante a escala local, especialmente si el lugar de la grabación es de dimensiones reducidas (un pequeño arroyo, por ejemplo). Adicionalmente, la actitud que muestra el presentador del programa es maleducada y hostil. Las evidentes faltas de respeto que muestra hacia el resto del equipo de grabación y el uso pródigo e indiscriminado de palabras y expresiones malsonantes hacen que desaparezca por completo no sólo la calidad educativa del programa, sino también la recreativa. Es exasperante, no sólo en relación a la posible audiencia infantil, sino también para cualquier adulto mínimamente educado, escuchar a una persona que continuamente necesita recurrir a términos groseros para reforzar sus opiniones o imponer su criterio.

Por otra parte, el programa presenta una colección privada de animales. No sabemos si el propietario de dicha colección cuenta con los permisos necesarios para mantenerla, ni si las instalaciones cumplen con los requerimientos necesarios para las diferentes especies alojadas. Sin embargo, incluso suponiendo que tanto los aspectos administrativos como las instalaciones estén en orden, la presentación de estas instalaciones puede animar a muchas personas a iniciar colecciones privadas, fomentando el tráfico, legal e ilegal, de especies, con independencia del estado de conservación de sus poblaciones silvestres. Además, estas colecciones, al responder al concepto de colección de animales del siglo XIX, cuando los bestiarios eran tan comunes, desvirtúan el valor que tienen los zoológicos modernos, los cuales están desarrollando valiosos programas para la conservación y recuperación de especies amenazadas, además de tener una clara vocación educativa.

Finalmente, las comunidades autónomas han elaborado una normativa en relación al manejo de fauna silvestre, especialmente en espacios protegidos. Así, cualquier persona que deba manipular vida silvestre debe contar con los preceptivos permisos administrativos. Sin embargo, en ninguna parte durante la emisión de los programas se deja constancia de que las diferentes comunidades autónomas hayan concedido su permiso para la captura y manipulación de las especies presentadas.

Por todo lo expuesto, la Asociación Herpetológica Española denuncia el uso con fines sensacionalistas y lucrativos de los animales realizado en el programa “La Selva en Casa” y exhorta a los responsables de las diferentes cadenas de televisión, y a los de Cuatro en particular, a que presten una cuidadosa atención a la calidad de los contenidos de sus programas actuales y futuros.

Asociación Herpetológica Española

Envenenamiento de animales en Valdeolea.

http://www.eldiariomontanes.es/v/20120110/cantabria/fiscal-investiga-envenenamiento-decenas-20120110.html

La Guardia Civil investiga la muerte por envenenamiento de animales en la zona de Valdeolea. Durante los últimos días, efectivos del Seprona y personal de la Dirección General de Montes rastrean la zona en busca de la presencia de un veneno que provoca todos los años un indeterminado número de animales muertos. Perros, gatos, milanos reales, zorros y lobos «en una cantidad importante, que no podemos precisar», aparecen muertos juntos a los arroyos, según reconoció a este periódico Francisco Javier Manrique, director general de Montes del Gobierno de Cantabria. Una unidad especializada de la Guardia Civil, apoyada por perros, se trasladará mañana hasta la zona para apoyar las investigaciones y tratar de poner fin a una práctica que puede tener su origen en los ataques de los lobos al ganado de la zona y en los problemas que existen para cobrar las ayudas por la dificultad de certificar la muerte por un ataque de estos depredadores.
Desde el año 2010, las muertes de animales por envenenamiento han sido una constante en la zona de Valdeolea, donde ya se contabilizan 40 perros muertos. Pero en los últimos meses, el fallecimiento de animales se ha incrementado de forma alarmante.
Las primeras investigaciones apuntan a un individuo que actúa en solitario, pero sobre el que se está cerrando el círculo, y que ha ido regando esta zona campurriana de cebos de comida envenenada. «Desde el mes de abril se viene investigando y detectando veneno. Algo pasa, pero desconocemos más detalles. Está todo en manos de la Guardia Civil», explica Francisco Manrique, quien ayer no pudo dar una lista de los animales encontrados, «pero es extensa y llega a todas las especies, desde fauna silvestre a domésticas».
Los envenenamientos se han centrado en las localidades de La Quintana, Las Quintanillas y Las Henestrosas de Valdeolea pero también han matado animales en las localidades de Cervatos, Villaescusa de Campoo de Enmedio y Villacantid de Campoo de Suso.
Hasta tal punto ha llegado la situación y la alarma, que la Fiscalía ha tomado cartas en el asunto y ha ordenado una investigación a fondo, que están realizando agentes del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) y agentes de la Dirección General de Montes, de la Consejería de Ganadería del Gobierno de Cantabria.
Hay cierta precaución a la hora de aportar información «para no interferir en las investigaciones que se están realizando y no dar pistas al o los culpables», precisó ayer Manrique. No obstante, este periódico ha podido saber que para los envenenamientos se utiliza un potente veneno que mata de manera fulminante. Muestras que han sido encontradas y las vísceras de alguno de los animales muertos han sido enviadas un laboratorio para determinar qué tipo de veneno se está utilizando. A partir de la detección del tóxico del que se trate, las investigaciones se ampliarán siguiendo el hilo conductor hasta dar con el proveedor del producto.

Un enlace interesante

http://www.savethewildhorse.org/files/Downloads/PDF/Studien/2010_08_20_Przewalski%20horse%20report.pdf

lunes, 9 de enero de 2012

Un vídeo

Visitante curioso

Parece agotada. Un ejemplar de foca descansa desde primera hora de esta tarde en la cubierta de una embarcación en el puerto de San Sebastián. El animal ha entrado en la dársena donostiarra sobre las dos de las tarde. Le ha bastado un único impulso para encaramarse a la popa de una lancha, donde reposa plácidamente.
Se trata de un individuo adulto, de unos dos años aproximadamente de edad, que podría haber llegado desorientado a causa de los últimos temporales marítimos que se han registrado en el Golfo de Vizcaya.

martes, 3 de enero de 2012

Científicos resuelven el misterio de las aves “suicidas” que inspiró la película de Hitchcock, The Birds

Miguel Jorge
29 de diciembre, 2011

50 años después, un equipo de científicos de la Universidad de Luisiana han descubierto el enigma que inspiró uno de los grandes clásicos de todos los tiempos del cine de terror, The Birds de Hitchcock. El equipo de investigadores logró dar con la clave de la razón por la cual miles de gaviotas empezaron a “suicidarse” a lo largo de la costa del norte de California en 1961. El envenenamiento en la cadena alimentaria habría producido el fatal desenlace para las aves.

La obra de Hitchcock, basada a su vez en el relato de Daphne du Maurier con el mismo nombre, había sido inspirada en este capítulo extraño ocurrido dos años antes de estrenarse el filme. Se trataba de la misteriosa muerte de aves, la mayoría volando en una actitud “kamikaze”, sobre las casas en la costa de Moterey Bay al sur de California.

Para llegar a la conclusión del envenenamiento, un equipo de biólogos llevó a cabo este año la autopsia de las aves marinas muertas durante el incidente que tuvo lugar en 1961. La conclusión, según aseguran, es que todas murieron por un tipo de envenenamiento.

Los investigadores examinaron el contenido del estómago de una serie de gaviotas y tortugas que fueron recolectadas durante ese período descubriendo cantidades inusuales de un tipo de toxina, ácido domoico, que daña directamente los nervios. Cuentan que este ácido probablemente procedía de calamares que formaban parte de la dieta de las aves que a su vez podían provocar daños cerebrales. En casos extremos como el ocurrido, podría haber llevado a las aves a confundirse y finalmente sufrir la muerte.

El equipo, encabezado por la bióloga Sibel Bargu, explicó que el ácido domoico fue encontrado en el 79% del plancton ingerido en estos alimentos. Durante este corto período, esta concentración se convertiría en suficiente para causar lesiones fatales sobre depredadores o animales que los ingirieran. Hasta ahora se había formulado la teoría de la intoxicación, aunque nunca desde un estudio, simplemente como explicación a los hechos. Según Bargu:

Con esta investigación demostramos que las muestras de plancton de la intoxicación ocurrida en 1961 contenía la toxina que produce Pseudo-nitzschia. Se confirma por tanto la afirmación de que estas diatomeas tóxicas son responsables de la locura de las aves que motivaron el thriller de Hitchcock

Dicen que el “espectáculo” del acontecimiento fue vivido “in situ” por el genio del director, el cual pasó posteriormente a tomar otros elementos para construir la trama a partir de la novela de Maurier. Queda por saber la razón por la cual este tipo de toxinas se hacen tan presentes en el agua del mar. Aunque muchos apuntan a los pesticidas agrícolas, ningún estudio ha podido dar con la clave exacta de esta condensación masiva en el mar.

http://alt1040.com/2011/12/cientificos-resuelven-el-misterio-de-las-aves-suicidas-que-inspiro-la-pelicula-de-hitchcock-the-birds

Un vídeo

Fragmento del documental de la BBC "Especiales vida salvaje: la orca" que trata sobre las orcas del Estrecho de Gibraltar.